No estoy en Facebook. ¿Y qué?

¿Se puede vivir en la red sin Facebook, Tuenti, o MySpace? España es el segundo país del mundo en internautas que participan en redes sociales. Sin embargo, cada vez hay más gente que tras un tiempo de permanencia decide cerrar su perfil y desconectarse de estas plataformas o que nunca se ha sentido atraída por ellas. Y no son, precisamente, analfabetos digitales.
Sobrevivir sin Facebook
Virginia no daba crédito a sus ojos. Un buen día, su bandeja de correo había comenzado a colapsarse con mensajes de amigos suyos que la informaban de que habían montado una campaña online para convencerla, ni más ni menos, de que debía hacerse de Facebook. “Juntos podemos hacer reflexionar a Virginia para que ingrese en la red de marujeo global y nos sorprenda con sus observaciones analógicas. Danos tu apoyo y conseguiremos que se abra un facebook”, rezaba el anuncio de aquella iniciativa. Hasta aquel momento, Virginia se había resistido a los encantos de estas redes. Era una de las pocas personas de su grupo de conocidos que no tenía un perfil en la archiconocida página.

“Me paso la vida delante del ordenador y pensé que era otra obligación innecesaria que me iba a imponer; además, estaban los tópicos de que quería mantener mi intimidad y de que, a través de Facebook, nos vigilan”, explica. Sin embargo, aquella campaña online orquestada por uno de sus compañeros acabó por convencerla. “La gente iba argumentando por qué pensaban que yo debía pertenecer a esta red social. La historia tenía su gracia y, de hecho, me sorprendió mucho que se tomaran la molestia de montar todo aquello”. Y así fue como Virginia G. Del Pino pasó a engrosar el porcetanje de usuarios de Facebook en España.

El de esta chica no es un caso aislado. Muchos internautas son reticentes a formar parte de una red social, ya sea por activismo, porque deciden no ceder a las modas; ya sea porque no le ven beneficios y sólo inconvenientes. Y otros tantos abandonan desilusionados, después de pertenecer a una durante un tiempo. Los motivos se repiten: la falta de tiempo para mantenerlas, poca intimidad, poca profundidad en las relaciones y ninguna utilidad más allá del cotilleo puro y duro. “Cada vez hay más personas que optan por cerrar su perfil y es una tendencia que irá en aumento”, vaticina José Manuel Jarque, profesor universitario de periodismo y coautor del libro El mito digital (Anthropos, 2008), quien tras un periplo de varios meses por Facebook decidió darse de baja.

No obstante, los datos parecen indicar todo lo contrario, porque de hacerle caso a las encuestas, las redes sociales arrasan en nuestro país. Según el estudio “La sociedad en red 2008”, del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, España es el primer país de Europa y el segundo del mundo, por detrás de Brasil, en porcentaje de internautas que participan en redes sociales. Más datos: una encuesta realizada en diciembre de 2008 por el prestigioso centro de investigación Pew Internet & American Life Project, mostraba que la cantidad de adultos que tienen un perfil en una red social se ha más que cuadruplicado en los últimos cuatro años: ha pasado del 8% en 2005 a un 35%. O sea, que por una parte las encuestas dicen que cada vez hay más gente enganchada a redes sociales, y por otra, la tendencia a darse de baja de ellas también crece. ¿Y entonces?

“El boom de las redes sociales es un fenómeno pasajero –considera el investigador mexicano Cristóbal Cobo, coordinador del proyecto e-competencies.org, detrás del cual están la Universidad de Oxford y la Facultad latinoamericana de ciencias sociales (FLACSO), y co-autor de Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food -. Pero eso no quiere decir que vayan a desaparecer, sino que migrarán hacia otras aplicaciones y se integrarán en nuevas arquitecturas de interacción”, opina y pone algunos ejemplos que evidencian este inevitable ‘darwinismo digital’: “la migración desde los blogs a servicios de microblogging, como Twitter o Tumblr. El paso de los sms a los mails de móvil a móvil o el uso de Youtube como herramienta de recados para transmitir mensajes al novio, al candidato político o a la sociedad en general”.

¿El fin de Facebook? Al parecer, y según los expertos, para nada. “Las redes sociales, ni se crean, ni se destruyen. Sólo se transforman”, apunta Edgar Gómez, el también investigador mexicano del Internet Disciplinary Institute (IN3) de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Puede que en un tiempo Facebook, Tuenti o Hi5 queden obsoletas y que aparezcan otras nuevas que ocupen su lugar, pero seguirán existiendo. Tampoco significa eso, necesariamente, que internet se vaya a convertir en un cementerio de plataformas en desuso. Eso sí, muchas tendrán que adaptarse si quieren sobrevivir.

Pero el quid de la cuestión no radica en tal o cual red, ni tampoco en la tecnología, sino en los usos que hacemos de ellas, porque aunque nos hayamos lanzado a utilizarlas de forma masiva, lo cierto es que el concepto de red social es relativamente reciente y aún estamos aprendiendo a manejarlas. Y eso hace que, en ocasiones, mezclemos usos públicos con otros más privados o profesionales. Ahí es donde surgen los problemas: hace unas semanas, la mujer de un director del servicio de inteligencia secreta británica publicó en Facebook las fotos de su marido, cuya identidad se suponía que debía estar protegida.

Para Tíscar Lara, vicedecana de Cultura Digital en la Escuela de Organización Industrial (EOI) y profesora de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid, “las redes sociales aún tienen que madurar. Estamos todavía en el momento de usarlas sin pensarlas demasiado; de hacer un uso muy ingenuo, en el que ponemos mucho contenido; mezclamos contactos profesionales y personales y no somos del todo conscientes de las implicaciones que eso tiene. Sólo cuando el usuario lleva un tiempo de actividad, comienza a percatarse. Y es entonces cuando se producen reacciones como las de cerrarse el perfil, al darse cuenta de que se han sobreexpuesto. Con las redes sociales cuesta mucho gestionar los límites de privacidad”.

Y es que Facebook, por ejemplo, es poco discreto y va dejando un rastro de las cosas que vamos haciendo. Algo tan sencillo y a la vez delicado como dejar de ser amigo de alguien, puede aparecer, de no tener cuidado, como una notificación para todos tus contactos. Esos conflictos que se producen entre el ámbito personal y el público han desalentado a muchos usuarios a seguir perteneciendo a este tipo de redes. Los expertos hablan de ‘madurez digital’ o ‘e-madurez’, un concepto que va ligado a nociones como identidad digital, sobreexposición, violación de la privacidad, altísimas demandas de tiempo, tecnologías que resultan cada vez más invasivas y un largo etc.

“Es posible que haya un repliegue, una vuelta hacia la ‘intimidad’ después de una fase inicial de sorpresa y descubrimiento del medio”, afirma el sociólogo Fernando Garrido, del Observatorio de la Cibersociedad, en referencia a esa tendencia que comienza a observarse de internautas antiredes sociales. “Pasa con todas las tecnologías y con “todo” en la vida. Posiblemente Facebook pierda su carácter “central” que tiene ahora mismo en la red y  posiblemente veamos surgir nuevas comunidades que hayan cuidado más los niveles de privacidad.”, vaticina Garrido.

El tiempo y la intensidad de las relaciones son otros dos de los factores determinantes para que muchos internautas se desconecten. “Fui de Facebook una semana. No me compensaba todo el tiempo que tenía que invertir en actualizar mi estado, en contestar los mensajes que me dejaban en el muro, en subir fotos para que las vieran mis contactos, la mitad de los cuales era gente que apenas conocía. Porque si tienes Facebook, MySpace, Tuenti, o cualquier otra red social es para estar ahí, actualizando constantemente”, cuenta la periodista Anabel Herrera. “, Te hace perder mucho tiempo, y te colapsa la bandeja de entrada del correo con montones de mensajes tontos, ‘fulanito ha comentado una foto de menganito’, ‘menganito te ha mandado una invitación para tal o cual’”, añade la también periodista María Fernández, ex usuaria de Facebook.

Dijo una vez el escritor norteamericano Nicholson Baker que los grandes éxitos de internet, como el mail, el chat, Facebook, Second Life o Youtube, tienen un componente adictivo: te enganchan porque son formas solitarias de ser social. Y por paradójico que resulte, lo cierto es que la fascinación que comporta en un primer momento poder entablar contacto con amigos o personas del pasado se desvanece tan rápidamente como surgió. “Una de las grandezas de las redes sociales es que sean globales, lo que a su vez hace que sea imposible mantener una relación muy constante en el tiempo. No obstante, aún así te sientes conforme, satisfecho, con saber que está esa persona a un clic de distancia. Eso es lo que ha venido a llamarse ‘soft communication’ o comunicación débil”, señala Jarque, profesor de periodismo. “Pero falta cierto compromiso detrás. Quedar con un amigo implica dedicar un tiempo e ir a tomar un café. En cambio, en Facebook un amigo sólo te requiere un clic, no cuesta nada. Lo mismo ocurre con las campañas. En la vida real, unirte a una requiere una voluntad, unas ganas, un esfuerzo. En las redes sociales, un golpe de ratón.”

Todos esos inconvenientes están produciendo un proceso de sedimentación. Muchas de las personas que se lanzaron a abrirse un perfil en una de estas redes, algunas por miedo a quedarse fuera de la moda, ahora comienzan a dejar de usarlas. “Fui de Facebook una semana. Me abrí un perfil porque todo el mundo tenía uno y porque parecía que si no estabas en Facebook, no estabas conectada con el mundo. Pero al cabo de poco me di cuenta de que no era cierto. Así que cerré mi cuenta”, explica Anabel Herrera. “Otros internautas, en cambio, encontrarán nuevas formas de usar las redes sociales”, opina Tíscar Lara. Algo similar ocurrió con Second Life, que vivió un fuerte boom, luego una debacle y ahora sigue viva y tiene muchos usuarios.

“Que no pertenezcamos a ninguna red social no significa que no seamos usuarios de internet o que seamos unos marginales ni que no estemos conectados con el resto del mundo–asegura la periodista Herrera -. Todo lo contrario. Yo, por ejemplo, estoy hiperconectada. Me paso el día navegando por internet. Consulto documentación, investigo temas, pido hora en el médico, llevo mis cuentas bancarias, me escribo y comunico con mis amigos.”. “A veces, cuando conoces a alguien y le dices que no tienes Facebook, te encasillan como si fueras un analfabeto digitial. Y no es así, yo estoy a la última, incluso hago webs -añade Jarque-. Conozco muy bien las redes sociales, y si no pertenezco a ninguna, es porque no me aportan nada”. Se puede sobrevivir en Internet sin estar en una red social. “No tengo Facebook, ¿y qué?”.

(despieces)

Anabel herrera, 33 años, periodista

“Fui de Facebook una semana. Me abrí un perfil porque todo el mundo tenía uno y porque parecía que si no estabas en Facebook, no estabas conectada con el mundo. Pero al cabo de poco me di cuenta de que no era cierto y cerré mi cuenta. No me compensaba todo el tiempo que tenía que invertir en actualizar mi estado, en contestar los mensajes que me dejaban en el muro, en subir fotos para que las vieran mis contactos, la mayoría de los cuales apenas conocía. Porque si tienes Facebook, MySpace, Tuenti, o cualquier otra red social es para estar ahí, actualizando constantemente. Y yo no tengo tiempo ni ganas para hacerlo. Prefiero tomarme un café directamente con las personas que yo quiera y contarles esto o aquello, o enseñarles las fotos de mis viajes. Y creo que esto es generalizado. Que las redes sociales están experimentando un auge pero que caerán, porque no creo que todo el mundo se pueda permitir invertir media hora o una hora al día cada día para mantenerse actualizado.Tampoco tengo Twitter, claro. Lo veo un poco enfermizo. ¿Por qué tienes que estar continuamente comunicando a todo el mundo lo que estás haciendo? Es como el teléfono móvil. Nos hemos acostumbrado a llevarlo todo el día con nosotros y, a veces, te lo dejas en casa o en el coche y se agradece. No pasa nada si me llaman y no me encuentran. Nos hemos acostumbrado a estar localizados continuamente, a que los demás nos encuentren al instante y sepan qué hacemos. A veces echo de menos mi intimidad”.

Carmen Pérez, 34 años. Investigadora y socióloga del IN3, de la UOC. Gijón, Asturias.

Si no soy miembro de Facebook no es porque el tema de redes sociales me resulte desconocido. Trabajo en un centro de investigación, el IN3 de la Universtitat Oberta de catalunya (UOC) que estudia justamente eso, Internet y las relaciones e impacto de las TIC sobre la sociedad actual, y sobre eso hago también mi tesis. Si no soy miembro de una red social es porque no quiero. La mayoría de mis compañeros me dice que si no eestás en internet, no existes. Y a mí esa afirmación me parece un poco exagerada.

En la UOC todo va a través de internet. Por  lo que, lo que menos me apetece es también relacionarme con mis amigos a través de plataformas. Prefiero quedar con ellos cara a cara y tomar una cerveza. No quiero quemar mi tiempo libre también delante del ordenador y si estás en este tipo de redes, las tienes que mantener, no sirve de nada tener facebook o twitter si entras cada dos semanas y no cuelgas cosas o actualizas contenido.

No estar en Facebook también, claro, tiene sus inconvenientes. Mi grupo de amigos organizan cenas a través de esta red y quedadas y yo no me entero y les tengo que recordar que yo no estoy en Facebook y pedirles que me manden un mail. Incluso antes, cuando conocías a alguien, te pasabas el teléfono. Ahora me voy encontrando con personas que me preguntan si estoy en Facebook. Yo no me siento un bicho raro, les contesto con toda la naturalidad del mundo que no y les doy mi mail o mi teléfono. También afecta en el ámbito laboral. Compañeros investigadores que sí están en redes sociales cuelgan cosas de trabajo y contactan con otros investigadores en otras partes del mundo, intercambian conocimientos y establecen relaciones interesantes a nivel laboral.

Soy la única persona que conozco que no tiene Facebook. ¡Incluso mi madre tiene Facebook! Y recibo presiones de mi entorno para que me haga. De hecho, pasó una cosa muy divertida y es que mis amigos al principio agregaron a una tal Carmen Pérez, que no era yo, sino una actriz siliconada que vive en Los Ángeles. Me enteré un día en que se me colapsó el correo de avisos de gente qe me decía que se había hecho amiga mía en Facebook y yo, claro no entendía nada. Desde entonces, me hacen bromas: “No sabía que te habías ido de vacaciones”, o “¿Te has operado los pechos? En tus fotos de Facebook salen enormes”. A pesar de que es una chorrada, es un ejemplo de las diferentes maneras que tiene tu entorno de presionarte para que te hagas de Facebook. Pero paso, prefiero el riesgo de perderme cosas que la obligación de pasarme mis horas de ocio enganchada al ordenador. Y en parte, ahora ya también es un poco de resistencia. Todo el mundo está, ¡pues a mí no me da la gana!

Jose Manuel Jarque, 33 años, profesor de periodismo y coautor de El mito digital (Ed Anthropos, 2008)

“Fui usuario casual de Facebook. Me apunté porque durante la carrera habíamos hecho un viaje un grupito y habíamos abierto una cuenta común, en la que aún quedaba dinero. A muchos de aquellos compañeros, años después de haber acabado la carrera, les había perdido la pista y me pareció una buena idea buscarlos a través de esta red social. Y los encontré, e hicimos una cena y repartimos el dinero. Pero después, poco a poco, me di cuenta de que para mí no tenía ningún interés más estar ahí. No pensaba poner mis datos privados en un servidor que no conocía y tampoco le encontraba utilidad alguna. Para qué me tenía que servir: para recuperar el contacto de personas de las que no sabía nada desde hacía años? Si no mantenía relación con ellas es porque en su momento no quise hacerlo. Hay gente con la que me volví a encontrar a través de Facebook y con la que no he vuelto a hablar, a pesar de que tengo el mail. Y con la gente con la que ya mantengo contacto, no me hace falta Facebook, porque ya nos escribimos mails o nos llamamos.

Además, hubo otros dos motivos más que me hicieron estar completamente seguro de no querer pertenecer a esta red. El primero, que en el momento en que yo intentaba darme de baja era muy difícil y que, además, no podías borrar tus datos por completo. Ahora es más sencillo gracias a las campañas que han hecho los propios usuarios. Y el segundo, que para mí fue el definitivo, fue enterarme de que Facebook salía a bolsa. ¿Y con qué iba a comerciar si  no era con los datos y los perfiles de sus usarios? No nos damos cuenta, pero volcamos muchísima información personal, íntima, en la web, al alcance de todos.

Otro tipo de redes o aplicaciones, como Twitter, tampoco me atraen para nada. ¿Tan interesante es mi vida como para tenerle que explicar a todo el mundo lo que hago en cada momento? La mayoría de los mensajes que se envían suelen ser superfluos y no contienen información. Pero que no participe en redes sociales no quiere decir que no utilice las nuevas tecnologías. Estoy a la última en todo e incluso hago webs. Es que a veces, cuando dices que no tienes Facebook, te encasillan como si fueras un analfabeto digital.

María Fernández, 27 años, periodista y Manel Panadero, 29 años, médico

Antes de entrar a trabajar en el Hospital de Can Ruti, en Badalona, sus compañeros ya sabían qué cara tenía Manel y también que hacía poquito que se había casado. Lo habían visto en las fotos que un amigo de un amigo que asistió a la ceremonia tenía colgadas en su Facebook. “¡Personas que Manel aún no conocía ya habían visto fotos privadas e íntimas nuestras!”, exclama María, su mujer. Ninguno de los dos pertenece a una red social. María lo hizo durante un tiempo, a Manel, en cambio nunca lo tentaron. “Me apunté por una familiar, que vive lejos y colgaba fotos y me insitía que me hiciera de Facebook para poder verlas –cuenta María-. Pero lo cierto es que apenas lo usaba, me daba pereza dedicarle tiempo y no quería poner allí nada personal. Puedes controlar lo que tú cuelgas, la información que pones, las fotos, pero no lo que hacen tus amigos.Un día me cansé y me di de baja. Además, te hace perder mucho tiempo, y te colapsa la bandeja de entrada del correo con montones de mensajes tontos, ‘fulanito ha comentado una foto de menganito’, ‘menganito te ha mandado una invitación para tal o cual’.

“No es tanto una cuestión de tiempo –opina Manel-, porque al fin de cuentas le puedes dedicar más o menos, sino para qué sirve. La gente de mi entorno que se conecta es por puro chafardeo, para curiosear, ver las fotos de tal o de cual, qué ha hecho aquel, para enterarse de que no sé quien se ha separado… No conozco a nadie que me justifique Facebook desde un punto de vista de necesidad o intelectual. Además, la gente que expresa continuamente lo que le pasa y cómo está, no le encuentro el sentido. Creo que es una invasión de tu vida personal”.

 

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6 Respuestas a “No estoy en Facebook. ¿Y qué?

  1. Bona tarda, Cristina.

    En primer lloc, felicitats per l’article: una visió crítica que sovint trobem a faltar en el món e la tenologia.

    Mira, m’agradaria posar-me en contacte amb la Carme Pérez, una de les persones que entrevistes, peròno l’he trobada a la web de l’IN3… ¿que em podries passar un mail d’ella, o una dada de contacte, sisplau? El mnotiu es fer-li una entrevista sobre el que expressava a l’article.

    Gràcies,

    Claudi

  2. llevo muchos años en internet, he visto mucho , bueno , malo y regular. a mediados de los 90 ya me conectaba con un modem de 28kbps..
    vi nacer el boom de los chats , fui @ en un canal del IRC hispano, fue la epoca dorada de los chats, canales en donde grupos de amigos, conocidos, extraños y curiosos se reunian bien para hablar , bien para compartir curiosidades , experiencias e incluso ligar en algunos de los muchos canales de los que disponia el IRC hispano..
    el IRC finalmente murio con la llegada de la mensajeria instantánea ( msn messenger ) . en ambos casos y tras muchas horas pasadas tras la pantalla, tanto IRC hispano como MSN messenger era una total perdida de tiempo.. el IRC no aportaba nada cultural , solo conversaciones chorras y varios improperios de algunos que no tenian mejor cosa que hacer que decir 4 barbaridades escondiendose bajo un nickname provocador , simpatico, divertido o que pudiera inducir a la confusion.
    En el MSN messenger , paso algo parecido, tras el boom inicial, a medio y largo plazo, tus “contactos” aparecian como desconectado , ahora vuelvo, escuchando musica… te conectabas para que ? para que tus contactos vieran que musica escuchabas ? para aparecer como conectado simplemente por el echo de que te vieran en su lista de contactos ?… el MSN messenger murio de la misma forma que el IRC… no aporta nada a nivel cultural o tiempo de ocio bien aprovechado como medio de comunicacion y entretenimiento…
    a finales de los 90 , empezaron a hacer sus pinitos los “foros” , lugares en donde personas con un mismo fin , se reunen y comparten informacion, experiencia, tiempo de ocio, entretenimiento y un largo etc… a dia de hoy y en en futuro.. los foros nunca van a desaparecer.. porque nosotros las personas siempre buscamos informacion y deseamos compartir , o ser participes en debates interesantes u ociosos.
    existen foros afines a muchas aficiones y gustos.
    y ahora hablemos del “FACEBOOK”…
    yo tambien me cree una cuenta en facebook , pero como soy perro viejo en tema de redes, me cree a posta una nueva cuenta de mail para poder crearme a posterior una cuenta en facebook. en facebook con la cuenta de mail que solo yo tenia conocimiento, me inscribi con un nombre y apellidos ficticios, siendo español , me cree una cuenta con nombre y apellidos alemanes… tenia intimidad total para entrar en facebook y que nadie supiera ni de mi cuenta ni de mi existencia en dicha red…
    me basto una aburrida tarde de otoño lluviosa , para darme cuenta de que facebook fue creado con un fin bastante acertado y atractivo, pero que en la realidad su atractivo cae por su propio pie…
    tras descubrir vecinas, mujeres casadas conocidas con fotos de perfil de dudoso gusto , chicas enseñando sus “bebes” como si una criatura fuera un elemento de decoracion y exhibicionismo, ver los comentarios en los muros;
    las tonterias y chorradas que se escriben en el muro…
    a X le gusta esto
    a Y no le gusta esto
    B se a inscrito en no mas multas etc..

    pero vamos a ver, a quien coño le importa lo que me guste a mi , lo que no me guste , o lo que le guste al vecino del tercero…
    cuando veo las fotos de nuevas “mamas” enseñando a su bebe como si fuera un triunfo siento hasta pena por la pobre criatura…
    pero en que cojones esta pensando la sociedad actual, colgando fotos a diestro y siniestro para que todo el mundo pueda invadir nuestra intimidad ¡¡

    facebook es un red social completamente inutil, no sirve para nada , no existe ocio, no existe un entretenimiento puro y duro, no enriquece a la persona, la empobrece, le quita tiempo e intimidad.
    y lo peor de todo ” idiotiza” a las personas que usan facebook de forma indiscriminada.. escribiendo que hacen , donde van , con quien van , incluso colgando fotografias de forma inmediata con el movil…

    a quien coño le importa donde se encuentra menganito ?
    exhibicionismo y cotilleo es lo unico que aporta facebook.

    los menos inteligentes , los que tienen sus perfiles publicos abiertos, muro, fotos, amigos etc… no se dan cuenta de que son ” vigilados” por terceros.. incluso la propia empresa o superior mas directo.
    basta con clicar el nombre y apellidos completos y un empresario tiene a su disposicion toda la informacion disponible de sus empleados si estos estan en facebook y si son tan “cortos” de tener todo abierto…
    se pueden averiguar sus amistades, sus aficiones, en que emplea su tiempo libre… y el empresario puede “atacar” sutilmente la personalidad del susodicho para obtener de el , el maximo beneficio y productividad para la empresa…

    si a todas estas desventajas , le sumamos el “autismo” imperante y la adiccion a la red.. se obtiene como resultado , personas que viven por y para contar su vida constantemente en una red social que no tiene sentido.
    a muchos los ves escribiendo incesantemente con su movil… por contra de disfrutar de la vida, necesitan contar cuanto antes sus experiencias en facebook…

    conclusion final :

    facebook es un hervidero de marujeo y cotilleo por muchos
    facebook es un gran aliado para empresas y empresarios que quieran tener vigilados a sus empleados
    facebook es una red social de personas poco inteligentes, novatos y fashion-victim
    facebook es un gran aliado para malechores, xulos y maleantes que vigilan a sus victimas , son muchos los ladrones que vigilan sus victimas y esperan a que estas escriban el tipico comentario ” bueno chicas , me voy de vacaciones a xxxx , nos vemos a la vuelta “.. los ladrones ya saben que la familia x con domicilio en xx , poblacion xxx tienen un piso que pueden desvalijar a su antojo.

    yo de facebook ? jamas… y soy muy perro con la nuevas tecnologias, llevo muchossssss años por inet.. y puedo asegurar que facebook es un autentico cancer viral para internet.
    la gente vive feliz con su ignorancia, ya dice el dicho, que atrevida es la ignorancia.. pero cuando tienes dos dedos de frente y sabes de lo que hablas, te aseguras muy mucho de tener cierta precaucion cuando navegas por inet y en donde pones tus datos personales… y facebook a dia de hoy, es una red social de tontos, estupidos, marujas, cotillas , fashion-victim , maleantes y novatos…

  3. Facebook es un escaparate perfecto para la gente frustrada que no tiene vida. Es muy fácil poner fotos, eligiendo siempre los lugares maravillosos donde estuviste y aparentando tener una vida ideal, pero qué hay en realidad detrás de todo eso?? La vida real, la que nadie quiere que otros vean, cuando lloras, cagas, te peleas, y eres realmente feliz. Por favor, tienen 400 amigos en facebook y resulta que muchos usuarios me han contado que luego no tienen a nadie para tomarse un café y charlar una tarde cualquiera. Eso de que están en contacto con sus familiares y amistades cercanas…estar en contacto es poner una foto mas que elegida y seleccionada, poner dos o tres comentarios para hacer la ilusión, virtual, de que “estamos en contacto”? sigan engañándose y sigan soñando, pobres fracasados usuarios de facebook. Todo hipocresía, todo mentira, no sirve más que para aparentar y perder el tiempo. Qué asco. Yo afortunadamente no estoy ni estaré en facebook, cuando quiero comunicarme con un amigo le llamo por teléfono o le escribo un extenso e.mail, si está lejos, o bien, quedo con él y me tomo un par de cervezas o un café. Eso es contacto, no la basura que significa poner dos fotos muy arreglados en un fiestucha o en cualquier playa. Hipócritas, perdedores, usuarios de Facebook. Imbéciles que se dejan manipular.

  4. Que buen artículo y que acertado el comentario de Xavier, igual el de Panfilo aunque se escucha un poco resentido (no lo tomes personal yo de hecho opino semejante), y pues si tengo 20 años y decidí separarme definitivamente (eliminar permanentemente) del facebook. Es difícil, dado que tiene un auge muy grande y más con las generaciones jóvenes, y hasta en la escuela “es indispensable” como medio para pasar información hasta con los maestros (tareas, proyectos, equipos de trabajo, etc.), sin embargo me he dicho si tengo que hacer tal o cual cosa encontraré la manera, para los demás es una perdida de tiempo usar el email por ejemplo para pasar documentos (pero bueno prefiero “perder” unos minutos más a entrar a facebook y tirar horas viendo la vida de otros y dando “likes”).

  5. ¿Donde hemos dejado la democracia?
    Este articulo sólo sirve para insultar y despreciar a todo el que tiene Facebook. Cada cual puede hacer lo que quiera con su vida y ser responsable de ello.
    Deberíamos mirarnos más el ombligo y dejar de criticar a los demás, que así nos va.
    Yo por ejemplo uso el Facebook no para mi vida privada sino para publicitar mi faceta artística. Pues he comprobado que para eso si que sirve y te abre puertas de muchos sitios. Facebook sirve para el uso que tu le quieras dar y no sois nadie para meteros en la vida de nadie. Criticáis lo que estáis haciendo vosotros… marujear y criticar.

  6. Hola anónima, este reportaje tiene ya unos cuantos años, en un momento en el que no estar en Facebook era casi un “estigma” social. La intención del reportaje era justamente reivindicar esa democracia que tú echas en falta: defender que es igual de lícito no querer estar en Facebook como lo es quererlo. Creo que no insulta ni desprecia a quien tiene Facebook, sino que simplemente ofrece otra visión, la de aquellos que deciden no tenerlo. Estoy de acuerdo contigo en que hay tantos usos como usuarios. Yo misma soy una gran usuaria y como tú, para mi actividad profesional. Gracias por tu comentario!

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