¡Menuda chapuza de cerebro!

Nuestro cerebro es sumamente perfecto e imperfecto a la vez. Podemos escribir novelas, realizar complejas operaciones matemáticas, razonar. Y, sin embargo, se nos olvida dónde hemos puesto las llaves, nos hacemos la zancadilla continuamente. Somos un apaño evolutivo.

(reportaje publicado en el suplemento ES, de La Vanguardia, el 26 de junio de 2010)

A veces, las soluciones más eficientes están en verdaderos apaños, pequeñas chapucerías con las que, en algunos casos, incluso podemos salvar el pellejo. Sino, que se lo digan a los astronautas a bordo del módulo lunar Apollo 13. En abril de 1970, se hallaban a 350.000 km de casa, en medio de una misión, cuando empezaron a fallar los filtros de CO . La situación era crítica. Era imposible enviarles 2 repuestos desde la Tierra y tampoco se les podía sacar de allí. De manera que o reparaban el filtro de aire o morían. Los ingenieros de la NASA pensaron y pensaron. Les preguntaron a los astronautas qué cosas tenían amanoy con una caja de cartón, cinta aislante y un calcetín idearon un filtro “casero”. Gracias a aquel invento, los astronautas pudieron completar la misión y volver a casa.

Pero no hace falta viajar al espacio para encontrar buenos ejemplos de apaños eficientes. La vida es, de hecho, una sucesión de soluciones poco ortodoxas que funcionan, aunque en ocasiones comporten algún que otro problemilla. Los seres humanos somos un ejemplo de chapuza sublime, a pesar de la complejidad de nuestras células, del funcionamiento de nuestro sistema nervioso y de tantas otras cosas más. Basta fijarnos en nuestro cuerpo para darnos cuenta de ello.

Puedes leer el resto del artículo en PDF aquí: cerebro chapuzas

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5 Respuestas a “¡Menuda chapuza de cerebro!

  1. Hola Cris,

    Me ha encantado el artículo. En especial, los dos últimos parágrafos me han parecido brutales.

    Sobre el lenguaje, es cierto que a veces nos cuesta encontrar las palabras para explicar lo que percibimos o sentimos, pero una de las herramientas que nos ayudan a hacerlo son los “recursos estilísticos” (creo que nunca había entendido de forma tan clara por qué se llaman así las figuras retóricas). Las metáforas y los paralelismos son una ayuda impresionante y hermosa que nos brinda el lenguaje.

    Y siempre nos queda recurrir a otros tipos de lenguaje como la música, el dibujo, etc. Para expresar lo que las palabras no pueden. Efectivamente, qué chapuza de cerebro! Pero qué chapuzas tan grandes que le nacen! Como el arte…

    Un abrazo

  2. colombia necesita personas como tu que se interesen por cosas que de verdad valgan la pena te felicito

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